Tu diagnóstico es sencillo
Sé que no tengo remedio,
Y sé que estoy desahuciado
Por tu esperanza y tu anhelo.
¡Qué vamos a hacer mi alma!
Adoraré tus recuerdos
Rogaré que seas mi amiga
Ya que otra dicha no tengo,
De quererte como ansiaba
Porque olvidarte no puedo;
Que aunque no te vea nunca
Eternamente te veo,
Con los ojos de la mente
Y hasta en la idea te llevo,
Y a cada instante te extraño
Aunque ya no soy tu dueño.
Yo no me explico la causa
Para mí, esto es un misterio,
Que me sorprende la aurora
Sin conciliar con el sueño.
Y que tú seas tan mala
Con el que te fue sincero...
Y eso que tú me juraste
Una tarde, amor eterno...
Mi corazón ya no ama
El pobre se encuentra ajeno,
Hoy te amo con la cabeza
Con la locura del genio.
Quiera Dios no te contagie
La locura de este ciego,
Porque entonces tú sabrías
Lo que es sufrir un infierno...
Y como te quiero tanto
Que no lo sufras, prefiero
Ya ves que no soy tan malo
Desde que te vi, fui bueno,
Y lo seré mientras viva
Por quien tuve mis desvelos,
Qué me habrán hecho tus ojos
Que me encuentro tan enfermo...
Letra y música : José Betinoti
Grabado por la orquesta de Aníbal Troilo con la voz de Francisco Fiorentino.
José Betinotti
(25 de julio de 1878 - 21 de abril de 1915)
Nombre completo: Betinotti, José Luis
Seudónimo:payador
Llegó a ser con el tiempo el más popular, el que más se recuerda. Era un cantorcito de serenatas cuando en 1898 conoce a Gabino Ezeiza que lo induce a la payada y compite en el contrapunto con casi todos los de su tiempo, en la capital y en el interior adonde llegó en giras.
De inspiración fácil escribió bellas y sentidas canciones, algunas inolvidables que hacen perdurar su nombre, y publicó dos libros con sus versos, "Ideal de mi Esperanza" y "Lo de Ayer y lo de Hoy", en 1909, y "De Mi Cosecha" en 1912. Colaboró en "La Pampa Argentina". "Mis Primeras Hojas" fue su primer folleto. El guitarrista Avelino Banegas fue su acompañante musical dilecto.
De inspiración fácil escribió bellas y sentidas canciones, algunas inolvidables que hacen perdurar su nombre, y publicó dos libros con sus versos, "Ideal de mi Esperanza" y "Lo de Ayer y lo de Hoy", en 1909, y "De Mi Cosecha" en 1912. Colaboró en "La Pampa Argentina". "Mis Primeras Hojas" fue su primer folleto. El guitarrista Avelino Banegas fue su acompañante musical dilecto.
Guitarrista, payador y compositor
Su popularidad se debió a canciones como: “Pobre mi madre querida”, (titulada previamente “Cuanto siento”), “Tu diagnóstico” (idem, “Qué me habrán hecho tus ojos”), “Como quiere la madre a sus hijos” (idem, “¡Desde entonce!...”) y “A mi madre” (idem, “Con mis amigos”). Su repertorio incluía además, canciones deAndrés Cepeda: “El ciego” y “El mendigo”; de su gran amigo Ambrosio Río (con quien incluso cantó a dúo): “Irma” (dedicado a la uruguaya Irma Avegno), “Las tumbas” y la canción “El preso”; de Arturo Mathón: “El final de una garufa” y del chileno Osmán Pérez Freire: el famoso “·Ay ay ay”. No es aventurado decir que fue un nexo entre aquellos cantores y las voces del tango que estaban por aparecer. Según el coleccionista Héctor Lucci grabó alrededor de cien temas y nos menciona algunos títulos y circunstancias. Para el sello Atlanta: “Filosofía gaucha”, “El preso” (estilo), “Memorias al payador oriental César Hidalgo” (Ofrenda), “Contraste” (vidalita), “Del arrabal”. También “El cabrero”, escrito en primitivo lunfardo donde demuestra su conocimiento del hombre de arrabal, el tema ocupa las dos caras del disco, por su extensa duración. Lo mismo ocurre con “Pobre mi madre querida”, con cerca de 6 minutos. También, “Cívica radical”, “Recuerdos”, “El hogar”, “Como quiere la madre a sus hijos”, “A mi madre”. Para Columbia: “El final de una garufa” (milonga), “El huérfano sin hogar” (estilo), “Irritación”, “Decepción”, “Ay ay ay”, el vals “Triste”, “No te he faltao”, “Criollo falsificao”, nuevamente “Contraste”, una versión totalmente distinta a la anterior, “Te perdono”. Para el sello América: Tu diagnóstico” (vals), “Batalla de Tucumán”, “Memorias a Pablo Vázquez”, “En familia”, “Desengaño”. Para el sello Tocasolo: “Saludo al pueblo oriental”. Para Atlanta: Grabó varios temas a dúo con Ambrosio Río. Y aquí una curiosidad titulada “Obsequio”. Cantado por Río en una de las caras y por Betinotti en la otra. El título obedece a que era un disco de propaganda del sello Atlanta que se regalaba a los clientes habituales. Todos estos discos eran prensados en Alemania. En 1950, su nombre llegó al cine con “El último payador”, cuyo guión pertenece a Homero Manzi Recopilación: notas de José Barcia y Elías Cárpena (sección cultura-rotograbados de los diarios La Prensa y La Nación); Luis Soler Cañas, (suplemento cultural diario La Opinión). | |||
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